Nueva fiebre del oro amenaza la selva amazónica

La búsqueda del precioso metal tiene en riesgo a 6.2 millones de hectáreas de reservas indígenas y ambientales en Brasil

EFE

  · miércoles 18 de agosto de 2021

Miembros de la tribu Mura muestran un área deforestada en tierras indígenas no identificadas dentro de la selva amazónica. | Reuters

RÍO DE JANEIRO.- Brasil exportó unas 110 toneladas de oro a una veintena de países el año pasado, fruto de una nueva fiebre que amenaza a la mayor selva del planeta pues la búsqueda del precioso metal tiene en riesgo a 6.2 millones de hectáreas de reservas indígenas y ambientales, según investigaciones de una ONG.

Los precios del oro escalaron por culpa de la pandemia del Coronavirus y las ventas del metal en 2020 le dejaron al gigante suramericano 4,900 millones de dólares, un valor en un 60% superior al de 2019 y 18 veces mayor al registrado una década atrás.

Los datos son del Instituto Escolhas, una organización que promueve el desarrollo sostenible en Brasil y que descubrió que parte del oro exportado tenía alguna inconsistencia, pues el 16.8 % del embarcado al exterior en 2020 no fue notificado en algún registro de producción, y el 17.2 % del producido fue fruto de la minería ilegal.

Las investigaciones revelaron el descontrol que hay sobre la comercialización del oro en Brasil y cómo esto ha contribuido con la devastación de la selva.

De acuerdo con los expertos, la minería ilegal es una de las principales causas de la deforestación de la Amazonía brasileña, que en 2020 perdió unos 8,500 kilómetros cuadrados de selva, según cifras oficiales.

"En los últimos cinco años la devastación de la Amazonía (brasileña) creció cinco veces sólo por cuenta de la actividad minera", aseguró Larissa Rodrigues, gerente de proyectos de la ONG y coordinadora de las investigaciones.

Agentes medioambientales y miembros de Policía Federal confiscan maquinaría usada en la extracción ilegal de oro, en los márgenes del río Xingú. Foto: Cortesía | EFE

Reservas en riesgo


La búsqueda de oro tiene en riesgo a cerca de 6.2 millones de hectáreas de reservas ambientales o indígenas en la Amazonía -un área equivalente a dos Bélgicas-, en las que se adelantan investigaciones para la explotación del metal o existen pedidos para iniciar los estudios.

Aunque en el país está prohibida la extracción de oro en reservas indígenas, 2.4 millones de hectáreas de estas tierras nativas están en la mira para la exploración aurífera. Para el caso de las áreas ambientales protegidas, el número de procesos abarca 3.8 millones de hectáreas.

De acuerdo con la regulación del sector minero, la fase de investigación es el primer paso antes de la extracción minera. En 2020 las solicitudes abarcaban 85 territorios nativos y 64 reservas ecológicas.

Sólo en el territorio Yanomami, la mayor reserva indígena de Brasil, que abarca parte de Amazonas y Roraima, estados fronterizos con Colombia y Venezuela, se identificaron peticiones para buscar oro en 749,000 hectáreas.

Y es que el número de solicitudes aumentó considerablemente desde 2018, con un récord de 31 registros en 2020, un hecho que los expertos atribuyen a la política permisiva del actual mandatario brasileño, Jair Bolsonaro.

Parte del oro exportado es ilegal


Canadá, Suiza, Polonia, Reino Unido, Italia, Emiratos Árabes e India fueron los principales destinos del oro enviado por el gigante suramericano, entre 19 países importadores el año pasado.

Datos oficiales señalan que Brasil produjo legalmente 91.9 toneladas del metal, es decir, que de las 110.6 toneladas de oro exportadas en 2020, unas 19 toneladas eran ilegales.

Además de eso, unas 18.6 toneladas no fueron notificadas en los registros de producción de algunas regiones exportadoras.

De acuerdo con las investigaciones, 14 estados vendieron algún volumen de oro ilegal en el exterior, pero los siete que hacen parte de la Amazonía brasileña produjeron mucho más oro del que exportan, mientras que otras regiones del país vendieron mucho más oro del que produjeron, lo que sugiere que el metal fue "blanqueado" antes de su exportación.