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Urge reforzar la seguridad en la zona suburbana

  • Celso Castro Castro
  • en Local

Al afirmar que hay miedo y piden a los tres órdenes de gobierno que cesen las muertes violentas de trabajadores del volante, Omar Reyes Campos, vicepresidente de la Federación de Transportistas de Guerrero (Fetrag), urgió a que se refuercen los operativos de seguridad en la zona suburbana y se den garantías para trabajar, pues siguen siendo víctimas de los grupos delincuentes, que les exigen el cobro por derecho de piso y si no pagan los asesinan.
El líder transportista afirmó que el puerto de Acapulco ya no es visto como un destino turístico en el exterior, sino como campo de guerra y de violencia constante, en donde lo mismo es un comerciante, taxista, empresario, policía o militar, los que son víctimas de los delincuentes y pasan a formar parte de las estadísticas mortales, principalmente los que habitan en la zona suburbana.
Afirmó que los tres órdenes de gobierno tienen perfectamente identificados los focos rojos, pero inexplicablemente no hacen nada y no le ponen interés para frenar las muertes violentas, a pesar de que existe un despliegue de militares y Policía Federal división Gendarmería, que está visto sólo es para impresionar y acallar las protestas por la violencia, pero no dan resultados.
Como ejemplo puso a los elementos de la Policía Federal división Gendarmería, que pueden verlos cumpliendo sus tareas de prevención del delito pegados al celular, ya sea para estar mensajeando o para tomarse selfies, así como relacionarse con jovencitas, a pesar que su sola presencia cuesta millones de pesos al erario público.
Reyes Campos aseguró que por eso la ciudadanía no tiene confianza en las autoridades, pues otro problema que existe son las arbitrariedades que cometen los policías, ya que detienen a pacíficos ciudadanos sin motivo alguno y les dan un trato peor que a delincuentes.
Denunció que el llamado operativo “Relámpago” que implementa la Secretaría de Seguridad del municipio, que consiste en filtros de revisión, sólo sirven para extorsionar y sacar jugosos dividendos, pues por no detener una unidad llegan a pedir hasta cinco mil pesos y lo mínimo dos mil.
Por todo esto, solicitó a las autoridades ayuda y que se frene la violencia para que puedan salir a trabajar a ganarse el sustento diario sin el miedo de si van a regresar o no.