/ viernes 4 de septiembre de 2020

El año perdido

Pensé escribir mi colaboración semanal tocando el tema del informe o como se le quiera llamar a lo que leyó el presidente de la Nación ante unas 50 personas que fueron a escucharlo, ante la imposibilidad de hacerlo masivamente como le gusta.

Sin embargo, después de un ejercicio mental y hacer un recorrido por el pasado, de inmediato caí en la cuenta que no hay nada que informar, salvo el hecho de que estamos invadidos por el Covid 19 con más de 66, 000 muertos y contando.

La crisis de seguridad continúa con masacres en todos los estados. La tragicomedia de Emilio “L” que denuncia a ex presidentes y ex funcionarios de los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto, sigue su curso esperando mejores tiempos políticos para soltar más lodo, y avivar el morbo aplaudidor del pópulo.

La caída del petróleo a nivel mundial que infló el precio de la gasolina e hizo caer las remesas del país. La frágil economía nacional ante el fortalecimiento del dólar. El sorprendente posicionamiento del PRI como tercera fuerza política en la cámara de diputados... con el apoyo de Morena (que alguien me explique).

Las constantes renuncias por “motivos de salud” de varios Secretarios de Estado. La consulta ciudadana para enjuiciar a ex presidentes de la República, etcétera.

En otras palabras, circo maroma y teatro o “al pueblo pan y circo”. De igual manera estuve tentado en cabecear mi colaboración y dejar en blanco el espacio ante la nada de información, como un ejercicio sarcástico de lo que pasa en México y el mundo.

En fin, solo puedo agregar que un año de vida se perdió, pasando la humanidad en promedio 3 meses encerrados para evitar los contagios del Covid19 e incomprensiblemente en un viraje de 360 grados y por decreto, de golpe y porrazo los mandatarios de casi todo el mundo se abran a la vida cotidiana para permitir que rebrote el mal y nos sentemos fuera de casa para ver pasar las cajas mortuorias o las urnas con cenizas de seres queridos o peor aún, para que vean pasar las de nosotros mismos. Pues sí, ganó la fría e inhumana economía a la protección de la salud.

¡Ah! ya viene el 15 de septiembre y pues no se puede desaprovechar la oportunidad de salir al balcón y gritar las arengas para sentir que nos hierve la sangre con fervor patrio y gritar al unísono ¡VIVA MEXICO! Aunque no haya nada que festejar. Lo mejor hubiese sido dejar desierto el informe por no haber nada que informar.

Pensé escribir mi colaboración semanal tocando el tema del informe o como se le quiera llamar a lo que leyó el presidente de la Nación ante unas 50 personas que fueron a escucharlo, ante la imposibilidad de hacerlo masivamente como le gusta.

Sin embargo, después de un ejercicio mental y hacer un recorrido por el pasado, de inmediato caí en la cuenta que no hay nada que informar, salvo el hecho de que estamos invadidos por el Covid 19 con más de 66, 000 muertos y contando.

La crisis de seguridad continúa con masacres en todos los estados. La tragicomedia de Emilio “L” que denuncia a ex presidentes y ex funcionarios de los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto, sigue su curso esperando mejores tiempos políticos para soltar más lodo, y avivar el morbo aplaudidor del pópulo.

La caída del petróleo a nivel mundial que infló el precio de la gasolina e hizo caer las remesas del país. La frágil economía nacional ante el fortalecimiento del dólar. El sorprendente posicionamiento del PRI como tercera fuerza política en la cámara de diputados... con el apoyo de Morena (que alguien me explique).

Las constantes renuncias por “motivos de salud” de varios Secretarios de Estado. La consulta ciudadana para enjuiciar a ex presidentes de la República, etcétera.

En otras palabras, circo maroma y teatro o “al pueblo pan y circo”. De igual manera estuve tentado en cabecear mi colaboración y dejar en blanco el espacio ante la nada de información, como un ejercicio sarcástico de lo que pasa en México y el mundo.

En fin, solo puedo agregar que un año de vida se perdió, pasando la humanidad en promedio 3 meses encerrados para evitar los contagios del Covid19 e incomprensiblemente en un viraje de 360 grados y por decreto, de golpe y porrazo los mandatarios de casi todo el mundo se abran a la vida cotidiana para permitir que rebrote el mal y nos sentemos fuera de casa para ver pasar las cajas mortuorias o las urnas con cenizas de seres queridos o peor aún, para que vean pasar las de nosotros mismos. Pues sí, ganó la fría e inhumana economía a la protección de la salud.

¡Ah! ya viene el 15 de septiembre y pues no se puede desaprovechar la oportunidad de salir al balcón y gritar las arengas para sentir que nos hierve la sangre con fervor patrio y gritar al unísono ¡VIVA MEXICO! Aunque no haya nada que festejar. Lo mejor hubiese sido dejar desierto el informe por no haber nada que informar.