/ lunes 8 de junio de 2020

Con Trackers, HBO abre la puerta a nuevas producciones e historias de África

El estreno de la serie Trackers abrirá la producción de historias realizadas en este país, explica Deon Meyer, escritor del libro en el que se inspira esta historia

La llegada de las plataformas digitales ha sido una oportunidad para que las productoras de series y películas abran sus horizontes y cuenten historias hechas en todas partes del mundo. Esto considera el escritor sudafricano Deon Meyer, autor de Trackers, libro que fue adaptado para la serie de televisión homónima y que estrena hoy a nivel mundial en HBOGO y HBO Extreme.

El novelista asegura que desde hace cuatro o cinco años, “las plataformas han demostrado que los programas de televisión en Colombia, México, España o de cualquier otro país pueden funcionar internacionalmente. El público está dispuesto a conocer historias de cualquier parte del mundo. Y HBO se dio cuenta de esto, al comenzar a filmar producciones en Sudáfrica y otros países de América”.

Protagonizada por James Alexander, Rolanda Marais, Ed Stoppard, Sandi Schultz y Brendon Daniels, entre otros, es la adaptación de la novela de crimen publicada por Meyer en 2011. Trackers es la primera producción que HBO filma en su totalidad en Sudáfrica, lo que para el autor significa el reconocimiento de toda la industria de entretenimiento en su país.

“Es sumamente importante que las grandes cadenas como HBO vengan a contar estas historias, pero también que nos permitan contarlas con talento local, con equipo de producción y escritores de esta región. Para la industria del entretenimiento en Sudáfrica esto es único, porque no tenemos suficientes presupuestos para hacer algo así”, dice el autor.

Deon Meyer, quien también escribió la serie Tránsito emitida en aquel país en 2008, considera que Sudáfrica como el resto dlel mundo tiene “grandes historias por contar, con un talento fantástico tanto detrás como frente a la cámara. Y ciertamente haremos más sobre series de televisión y películas. Todo tiene que ver con tomar dinero e invertirlo en países específicos para realizar productos fantásticos”.

Trackers es un thriller que entrelaza tres historias en la Ciudad del Cabo, donde se exploran temas como el crimen organizado, el contrabando de diamantes, la seguridad de Estado, la caza furtiva de rinocerontes negros, la CIA y un complot terrorista internacional.

La conexión de estas historias vino a la cabeza de Deon Meyer casi de manera inesperada, confiesa en una videollamada desde Sudáfrica. “Siempre que concluyo un libro estoy pensando en el que sigue. Y cuando terminé la obra anterior tenía cuatro o cinco ideas con un potencial para desarrollar”.

“Con Trackers pasó algo curioso, porque había tres historias en las que no podía dejar de emocionarme. Un día desperté y me di cuenta que las tres estaban conectadas y que quizá no tenía que elegir una, sino unirlas en una forma inteligente e interesante que se pueda convertir en algo más atractivo, fue así como surgió esto”, explica el autor, quien tardó dos años en realizar el libro.

Las historias se conectan a través de una investigación frente al tráfico de diamantes y rinocerontes negros, una lucha contra el crimen organizado que ha agobiado a Sudáfrica desde hace tiempo.


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La llegada de las plataformas digitales ha sido una oportunidad para que las productoras de series y películas abran sus horizontes y cuenten historias hechas en todas partes del mundo. Esto considera el escritor sudafricano Deon Meyer, autor de Trackers, libro que fue adaptado para la serie de televisión homónima y que estrena hoy a nivel mundial en HBOGO y HBO Extreme.

El novelista asegura que desde hace cuatro o cinco años, “las plataformas han demostrado que los programas de televisión en Colombia, México, España o de cualquier otro país pueden funcionar internacionalmente. El público está dispuesto a conocer historias de cualquier parte del mundo. Y HBO se dio cuenta de esto, al comenzar a filmar producciones en Sudáfrica y otros países de América”.

Protagonizada por James Alexander, Rolanda Marais, Ed Stoppard, Sandi Schultz y Brendon Daniels, entre otros, es la adaptación de la novela de crimen publicada por Meyer en 2011. Trackers es la primera producción que HBO filma en su totalidad en Sudáfrica, lo que para el autor significa el reconocimiento de toda la industria de entretenimiento en su país.

“Es sumamente importante que las grandes cadenas como HBO vengan a contar estas historias, pero también que nos permitan contarlas con talento local, con equipo de producción y escritores de esta región. Para la industria del entretenimiento en Sudáfrica esto es único, porque no tenemos suficientes presupuestos para hacer algo así”, dice el autor.

Deon Meyer, quien también escribió la serie Tránsito emitida en aquel país en 2008, considera que Sudáfrica como el resto dlel mundo tiene “grandes historias por contar, con un talento fantástico tanto detrás como frente a la cámara. Y ciertamente haremos más sobre series de televisión y películas. Todo tiene que ver con tomar dinero e invertirlo en países específicos para realizar productos fantásticos”.

Trackers es un thriller que entrelaza tres historias en la Ciudad del Cabo, donde se exploran temas como el crimen organizado, el contrabando de diamantes, la seguridad de Estado, la caza furtiva de rinocerontes negros, la CIA y un complot terrorista internacional.

La conexión de estas historias vino a la cabeza de Deon Meyer casi de manera inesperada, confiesa en una videollamada desde Sudáfrica. “Siempre que concluyo un libro estoy pensando en el que sigue. Y cuando terminé la obra anterior tenía cuatro o cinco ideas con un potencial para desarrollar”.

“Con Trackers pasó algo curioso, porque había tres historias en las que no podía dejar de emocionarme. Un día desperté y me di cuenta que las tres estaban conectadas y que quizá no tenía que elegir una, sino unirlas en una forma inteligente e interesante que se pueda convertir en algo más atractivo, fue así como surgió esto”, explica el autor, quien tardó dos años en realizar el libro.

Las historias se conectan a través de una investigación frente al tráfico de diamantes y rinocerontes negros, una lucha contra el crimen organizado que ha agobiado a Sudáfrica desde hace tiempo.


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