/ jueves 29 de abril de 2021

Tercera selección en Morena opacó el “debate”

La situación que se generó a nivel nacional y estatal con la candidatura de Morena opacó el debate pues ha mantenido la atención del electorado en lo que pasa en ese partido y en particular con Félix Salgado Macedonio, lo que dificulta la visualización y valoración de aquellos candidatos que como Mario Moreno Arcos sí están haciendo propuestas para mejorar el estado.

El del pasado miércoles no fue debate, ya que no hubo confrontación de proyectos que permitiera a ninguno de los participantes demostrar que tiene la razón en tal o cual tema, si nos remitimos al concepto de debate de Arthur Schopenhauer y su dialéctica erística.

Vimos a las aspirantes de Movimiento Ciudadano Ruth Zavaleta, y del PAN Irma Lilia Garzón, monotemáticas al insistir en las alertas de género que, aunque son de grandísima importancia, representan una sola de las grandes problemáticas a las que se enfrenta el gobierno del estado.

El candidato de Redes Sociales Progresistas lució muy bien su dominio de las lenguas originarias, aunque solo destacó por eso. Manuel Negrete de Fuerza por México se sintió muy pasivo, y Pedro Segura del PT y el Verde asumió el triste papel de palero cuyo objetivo fue mantener a Félix Salgado Macedonio presente en el debate, aunque ya no sea candidato.

Mario Moreno fue quien dio respuesta puntual a los cuestionamientos de sus adversarios dejando en claro los avances que ha tenido el gobierno de Héctor Astudillo y que no se deben detener, como es el caso de la gobernabilidad y la inversión, pero también que cuenta con propuestas en materia de género, en particular al hablar de que Moreno le va a regresar a las mujeres lo que les quitó Morena, como son las estancias infantiles para madres trabajadoras.

El punto es que la expectativa generada por el debate en el interés público es poca, si se compara con el hecho de que Morena abrió el que será su tercer proceso interno para seleccionar candidato a Guerrero en esta elección, y que decidió que sea una mujer.

El morbo popular está centrado en si va Evelin, la hija de Félix Salgado, si el que fuera ella violaría los estatutos de su partido, que si es funcionaria aún del gobierno estatal, que si Beatriz Mojica también levantó la mano, etcétera.

De tal manera que Salgado Macedonio sigue fijando la agenda electoral y encima las candidatas de Movimiento Ciudadano y el PAN sin querer le ayudaron a estar presente en el debate donde ya tenía un palero, y sin ser candidato.

Esta situación es distinta en Acapulco donde Ricardo Taja ha logrado captar la atención con su polémica propuesta de Borrón y cuenta nueva en adeudos de agua potable y predial con la que logró subir al ring a todos sus adversarios, y ahí se estará discutiendo su viabilidad lo que resta de la campaña esta propuesta de Taja que parece escandalosa pero es inteligente.

Consiste en olvidar la cartera vencida incobrable que solo genera corrupción en el Ayuntamiento, a cambio de que los contribuyentes deudores paguen todos por lo menos un año, y así comenzar su gobierno con ingresos suficientes para comenzar a desarrollar sus planes para este municipio.

Lo grave a nivel estatal es que sean los jaloneos políticos de un proceso de selección extendido gracias al INE lo que estén valorando los electores, y no las propuestas de quienes tienen ya un solo mes para convencer a la gente de darles su voto.

La situación que se generó a nivel nacional y estatal con la candidatura de Morena opacó el debate pues ha mantenido la atención del electorado en lo que pasa en ese partido y en particular con Félix Salgado Macedonio, lo que dificulta la visualización y valoración de aquellos candidatos que como Mario Moreno Arcos sí están haciendo propuestas para mejorar el estado.

El del pasado miércoles no fue debate, ya que no hubo confrontación de proyectos que permitiera a ninguno de los participantes demostrar que tiene la razón en tal o cual tema, si nos remitimos al concepto de debate de Arthur Schopenhauer y su dialéctica erística.

Vimos a las aspirantes de Movimiento Ciudadano Ruth Zavaleta, y del PAN Irma Lilia Garzón, monotemáticas al insistir en las alertas de género que, aunque son de grandísima importancia, representan una sola de las grandes problemáticas a las que se enfrenta el gobierno del estado.

El candidato de Redes Sociales Progresistas lució muy bien su dominio de las lenguas originarias, aunque solo destacó por eso. Manuel Negrete de Fuerza por México se sintió muy pasivo, y Pedro Segura del PT y el Verde asumió el triste papel de palero cuyo objetivo fue mantener a Félix Salgado Macedonio presente en el debate, aunque ya no sea candidato.

Mario Moreno fue quien dio respuesta puntual a los cuestionamientos de sus adversarios dejando en claro los avances que ha tenido el gobierno de Héctor Astudillo y que no se deben detener, como es el caso de la gobernabilidad y la inversión, pero también que cuenta con propuestas en materia de género, en particular al hablar de que Moreno le va a regresar a las mujeres lo que les quitó Morena, como son las estancias infantiles para madres trabajadoras.

El punto es que la expectativa generada por el debate en el interés público es poca, si se compara con el hecho de que Morena abrió el que será su tercer proceso interno para seleccionar candidato a Guerrero en esta elección, y que decidió que sea una mujer.

El morbo popular está centrado en si va Evelin, la hija de Félix Salgado, si el que fuera ella violaría los estatutos de su partido, que si es funcionaria aún del gobierno estatal, que si Beatriz Mojica también levantó la mano, etcétera.

De tal manera que Salgado Macedonio sigue fijando la agenda electoral y encima las candidatas de Movimiento Ciudadano y el PAN sin querer le ayudaron a estar presente en el debate donde ya tenía un palero, y sin ser candidato.

Esta situación es distinta en Acapulco donde Ricardo Taja ha logrado captar la atención con su polémica propuesta de Borrón y cuenta nueva en adeudos de agua potable y predial con la que logró subir al ring a todos sus adversarios, y ahí se estará discutiendo su viabilidad lo que resta de la campaña esta propuesta de Taja que parece escandalosa pero es inteligente.

Consiste en olvidar la cartera vencida incobrable que solo genera corrupción en el Ayuntamiento, a cambio de que los contribuyentes deudores paguen todos por lo menos un año, y así comenzar su gobierno con ingresos suficientes para comenzar a desarrollar sus planes para este municipio.

Lo grave a nivel estatal es que sean los jaloneos políticos de un proceso de selección extendido gracias al INE lo que estén valorando los electores, y no las propuestas de quienes tienen ya un solo mes para convencer a la gente de darles su voto.