/ lunes 19 de abril de 2021

Pruebas políticas y la dejamos pasar

Bajo el “argumento”, si es que se puede llamar así, de que en “en ese lugar se reúnen los ricos a emborracharse”, el Gobierno de Baja California expropio un campo de golf, sin que haya pasado gran protesta ciudadana. Con la Ley de Expropiación, que bajo la “sospecha” de ser construida con recursos ilícitos, se puede despojar de su propiedad a cualquier persona que viva en el país, ocurrió lo mismo.

Pero las decisiones de lo que ya se perfila más visible de la construcción de un gobierno totalitario, está el más reciente, la ampliación a dos años más, al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; si le sumamos el control que tiene el mismo gobierno sobre el Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el control de nuestros teléfonos móviles con el acceso a nuestra identidad de manera completa, la prospectiva de lo que viene es incierto.

Guerrero, aquí lo hemos citado, se convirtió en laboratorio político para conocer la reacción ciudadana en aspectos como: Derechos Humanos (al crear la primera instancia en el país), Desarrollo Social, atención a la Mujer y, entre otros, dejar de lado la decisión unilateral de las candidaturas para someterlas a votación interna para determinar responsabilidades populares.

Cuál es la diferencia de esas acciones con lo que está sucediendo en éste momento en el País? La respuesta es más que surrealista.

Guerrero fue un laboratorio para detonar la democracia. Las acciones que se observan, en cambio, son para cercenar esa democracia y crear una dictadura.

Lo más increíble de todo esto es que, está siendo posible ante una oposición avasallada por el poder, por un lado, y displicente por el otro.

La reciente votación en el Senado, a favor de la permanencia en el poder al Presidente de la Suprema Corte de Justicia, nos muestra que la oposición se enteró hasta el final de la intención de su voto, ante un partido que está atento a sus descuidos que ahora con una disculpa pretenden borrar.

El laboratorio no se centra en un solo lugar. Se usan las entidades federativas. Una muestra es la Vacunación donde se dejó fuera la participación de los gobiernos estatales y prácticamente se borró la autoridad municipal. Se usa el Senado y el Congreso de la Unión. Se usa el discurso de violencia para enfocar baterías de destrucción a entes ciudadanos como es el INE y se favorecen posiciones, según se ve, para esperar las reacciones sociales y saber como será la reacción ante una probable reelección presidencial en el año 2024.

Pero también nosotr@s l@s habitantes del país, dejamos de atender nuestra responsabilidad ciudadana.

Al dejar pasar estas acciones que parecen inofensivas y aisladas, estamos dejando pasar nuestra democracia. Estamos permitiendo la excesiva militarización que ha cambiado su vocación de seguridad, estamos permitiendo que el discurso de odio nos separe, estamos dejando de discernir y están observando nuestra reacción o la inacción apropiada para registrar la posible cuando nos dejen caer la reelección presidencial, se acoten los derechos humanos, se cierren las garantías individuales y las oportunidades que la libertad nos permite, como esta misma, la de expresarnos. Es decir, la estamos dejando pasar. Surrealismo?


Bajo el “argumento”, si es que se puede llamar así, de que en “en ese lugar se reúnen los ricos a emborracharse”, el Gobierno de Baja California expropio un campo de golf, sin que haya pasado gran protesta ciudadana. Con la Ley de Expropiación, que bajo la “sospecha” de ser construida con recursos ilícitos, se puede despojar de su propiedad a cualquier persona que viva en el país, ocurrió lo mismo.

Pero las decisiones de lo que ya se perfila más visible de la construcción de un gobierno totalitario, está el más reciente, la ampliación a dos años más, al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; si le sumamos el control que tiene el mismo gobierno sobre el Presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el control de nuestros teléfonos móviles con el acceso a nuestra identidad de manera completa, la prospectiva de lo que viene es incierto.

Guerrero, aquí lo hemos citado, se convirtió en laboratorio político para conocer la reacción ciudadana en aspectos como: Derechos Humanos (al crear la primera instancia en el país), Desarrollo Social, atención a la Mujer y, entre otros, dejar de lado la decisión unilateral de las candidaturas para someterlas a votación interna para determinar responsabilidades populares.

Cuál es la diferencia de esas acciones con lo que está sucediendo en éste momento en el País? La respuesta es más que surrealista.

Guerrero fue un laboratorio para detonar la democracia. Las acciones que se observan, en cambio, son para cercenar esa democracia y crear una dictadura.

Lo más increíble de todo esto es que, está siendo posible ante una oposición avasallada por el poder, por un lado, y displicente por el otro.

La reciente votación en el Senado, a favor de la permanencia en el poder al Presidente de la Suprema Corte de Justicia, nos muestra que la oposición se enteró hasta el final de la intención de su voto, ante un partido que está atento a sus descuidos que ahora con una disculpa pretenden borrar.

El laboratorio no se centra en un solo lugar. Se usan las entidades federativas. Una muestra es la Vacunación donde se dejó fuera la participación de los gobiernos estatales y prácticamente se borró la autoridad municipal. Se usa el Senado y el Congreso de la Unión. Se usa el discurso de violencia para enfocar baterías de destrucción a entes ciudadanos como es el INE y se favorecen posiciones, según se ve, para esperar las reacciones sociales y saber como será la reacción ante una probable reelección presidencial en el año 2024.

Pero también nosotr@s l@s habitantes del país, dejamos de atender nuestra responsabilidad ciudadana.

Al dejar pasar estas acciones que parecen inofensivas y aisladas, estamos dejando pasar nuestra democracia. Estamos permitiendo la excesiva militarización que ha cambiado su vocación de seguridad, estamos permitiendo que el discurso de odio nos separe, estamos dejando de discernir y están observando nuestra reacción o la inacción apropiada para registrar la posible cuando nos dejen caer la reelección presidencial, se acoten los derechos humanos, se cierren las garantías individuales y las oportunidades que la libertad nos permite, como esta misma, la de expresarnos. Es decir, la estamos dejando pasar. Surrealismo?


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