/ miércoles 11 de marzo de 2020

Opinión Ciudadana

Amables lectores, ya se terminó el mito del mal llamado sexo débil, ahora es al contrario, nosotros los hombres no soportamos el dolor que ellas si, por ejemplo, al momento de dar a luz a un nuevo ser, es algo que tal vez nosotros no podríamos enfrentar como lo hacen ellas. A lo largo de la historia han existido mujeres que no solo tuvieron un hijo sino varios, como ejemplo: Doña Margarita Maza de Juárez, quien tuvo doce hijos, he conocido madres de hasta diecinueve hijos y no estoy exagerando, pero son demasiados.

Hoy en día la lucha de las mujeres por salir adelante, tener libertad de decisión, ser valoradas y respetadas es muy grande, siempre se les inculco lo que dijo Don Melchor Ocampo en su “epístola”. Hoy su lucha es más que valida y se están quedando cortas, ya que se están sobrepasando con ellas al estarlas maltratando y asesinando en sus propias casas, ya sea su esposo, pareja, novio, primo, hermano o hasta su propio padre, ya no es posible seguir permitiendo que siga pasando eso en pleno siglo XXI. Las autoridades han sido omisas y siempre han menospreciado los reclamos de las mujeres que trabajan en casa o en una empresa, que educan, que salen todos los días a partirse la espalda por llevar el pan a sus hijos porque sus parejas las abandonaron o de plano no les apoyan, hay casos en los que ellas ya no soportaron malos tratos y los abandonaron, en ocasiones con ese abandono quedan vulnerables porque no es fácil darle de comer y educación a sus hijos, que pueden ser uno, dos o tres pequeños. Así las vemos trabajando despachando gasolina donde ni siquiera les pagan un salario mínimo, menos les dan seguridad social por lo que tendrán una vida difícil con carencias, no se podrán pensionar, menos obtener un crédito para adquirir una vivienda por humilde que sea, porque ¡no son sujetas de crédito! Una vida difícil para muchas que están tratando de mejorar superándose.

¡Hoy no mendigan caridad! ¡Hoy exigen y reclaman! Y si, tal vez más mujeres siguen muriendo, pero ya no se quedan calladas, piden justicia para quienes han sido silenciadas, serán mártires como ya las ha habido a lo largo de la historia no solo de México sino de otros países. Es preocupante la situación de violencia de género que se vive en nuestro país y en el mundo. Yo siempre les digo a los jóvenes: “Madre solo hay una y como la tuya ninguna”, hay hijos ingratos que las tienen de sirvientas, les hacen de comer, planchan la ropa, tienden la cama y hasta les ¡limpian la cola! dicho con todo respeto. Eso ya no debe pasar.

Superarse y contribuir para educar a las nuevas generaciones, así como lograr una sociedad incluyente, más humana y libre de violencia, esa es la solución. No es estar en contra de los hombres, eso de que “Al lado de un gran hombre, hay una gran mujer” se puede invertir y decir: “Al lado de una gran mujer, hay un gran hombre” también sería justo. Hoy es protegernos y luchar juntos.

La gente se pregunta ¿Qué va a pasar después del día 9 de marzo? La respuesta será “seguir adelante” apoyando y reflexionando sobre el rol que desempeñamos en nuestra sociedad modificando lo malo para convertirlo en bueno. Las mujeres ya tienen éxito y son reconocidas no solo por los hombres sino por la sociedad en su conjunto incluyendo a las mismas mujeres y seguirán mejorando. La lucha de las mujeres es válida y por eso mismo deben seguir ocupando cargos relevantes en todos los ámbitos de la vida social, política, académica, cultural y deportiva, ya no se puede permitir que las acosen, las violenten, menosprecien o les exijan sus caricias a cambio de obtener un puesto laboral de la índole que sea. Gracias

Amables lectores, ya se terminó el mito del mal llamado sexo débil, ahora es al contrario, nosotros los hombres no soportamos el dolor que ellas si, por ejemplo, al momento de dar a luz a un nuevo ser, es algo que tal vez nosotros no podríamos enfrentar como lo hacen ellas. A lo largo de la historia han existido mujeres que no solo tuvieron un hijo sino varios, como ejemplo: Doña Margarita Maza de Juárez, quien tuvo doce hijos, he conocido madres de hasta diecinueve hijos y no estoy exagerando, pero son demasiados.

Hoy en día la lucha de las mujeres por salir adelante, tener libertad de decisión, ser valoradas y respetadas es muy grande, siempre se les inculco lo que dijo Don Melchor Ocampo en su “epístola”. Hoy su lucha es más que valida y se están quedando cortas, ya que se están sobrepasando con ellas al estarlas maltratando y asesinando en sus propias casas, ya sea su esposo, pareja, novio, primo, hermano o hasta su propio padre, ya no es posible seguir permitiendo que siga pasando eso en pleno siglo XXI. Las autoridades han sido omisas y siempre han menospreciado los reclamos de las mujeres que trabajan en casa o en una empresa, que educan, que salen todos los días a partirse la espalda por llevar el pan a sus hijos porque sus parejas las abandonaron o de plano no les apoyan, hay casos en los que ellas ya no soportaron malos tratos y los abandonaron, en ocasiones con ese abandono quedan vulnerables porque no es fácil darle de comer y educación a sus hijos, que pueden ser uno, dos o tres pequeños. Así las vemos trabajando despachando gasolina donde ni siquiera les pagan un salario mínimo, menos les dan seguridad social por lo que tendrán una vida difícil con carencias, no se podrán pensionar, menos obtener un crédito para adquirir una vivienda por humilde que sea, porque ¡no son sujetas de crédito! Una vida difícil para muchas que están tratando de mejorar superándose.

¡Hoy no mendigan caridad! ¡Hoy exigen y reclaman! Y si, tal vez más mujeres siguen muriendo, pero ya no se quedan calladas, piden justicia para quienes han sido silenciadas, serán mártires como ya las ha habido a lo largo de la historia no solo de México sino de otros países. Es preocupante la situación de violencia de género que se vive en nuestro país y en el mundo. Yo siempre les digo a los jóvenes: “Madre solo hay una y como la tuya ninguna”, hay hijos ingratos que las tienen de sirvientas, les hacen de comer, planchan la ropa, tienden la cama y hasta les ¡limpian la cola! dicho con todo respeto. Eso ya no debe pasar.

Superarse y contribuir para educar a las nuevas generaciones, así como lograr una sociedad incluyente, más humana y libre de violencia, esa es la solución. No es estar en contra de los hombres, eso de que “Al lado de un gran hombre, hay una gran mujer” se puede invertir y decir: “Al lado de una gran mujer, hay un gran hombre” también sería justo. Hoy es protegernos y luchar juntos.

La gente se pregunta ¿Qué va a pasar después del día 9 de marzo? La respuesta será “seguir adelante” apoyando y reflexionando sobre el rol que desempeñamos en nuestra sociedad modificando lo malo para convertirlo en bueno. Las mujeres ya tienen éxito y son reconocidas no solo por los hombres sino por la sociedad en su conjunto incluyendo a las mismas mujeres y seguirán mejorando. La lucha de las mujeres es válida y por eso mismo deben seguir ocupando cargos relevantes en todos los ámbitos de la vida social, política, académica, cultural y deportiva, ya no se puede permitir que las acosen, las violenten, menosprecien o les exijan sus caricias a cambio de obtener un puesto laboral de la índole que sea. Gracias

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