/ miércoles 5 de junio de 2024

Las Cosas de la Política | ¿Ganamos o perdimos México?

El resultado de la elección del 2 de Junio debe llevarnos a varias reflexiones y preguntas, unas motivo de la percepción social, otras desde el punto de vista político y del comportamiento de los partidos participantes y desde luego de los participantes. Conforme avanzan los días y se aclaran las ideas, empiezan las dudas, varias, muchas diría yo; van desde el desarrollo de la elección, el comportamiento de la misma, los resultados en específico, sobre todo en lo territorial, la operación de las estructuras partidistas y de los liderazgos, de la actuación e imparcialidad del INE, del funcionamiento del PREP, etcétera, etcétera.

Habrá que esperar el desahogo del cotejar actas, resolver impugnaciones, generar confianza electoral, si bien puede no revertirse el resultado en relación a la elección presidencial, el resultado del conteo final si podría modificarla correlación de fuerzas en las Cámaras, tanto en el Congreso de la Unión como en el Senado y eso será parte de la legitimidad política que se busca tras la dudas electorales que ya generan perspicacia política y social. El debate ya está en las redes y en los comentarios y el debate del colectivo social. Garantizar transparencia electoral, garantiza gobernabilidad política que a su vez establece tranquilidad y solidez para la gobernanza una vez que se asuma el encargo de ser presidenta de México.

El INE y su presidenta están en entredicho y bajo sospecha, deberán garantizar el dar respuesta a las impugnaciones que reciban, tendrán que dar las explicaciones pertinentes ante los fallos del PREP y no nada más de captura de actas, también del proceso de recepción, transporte resguardo de actas y el conteo final tanto en lo distrital, como en los estados y municipios que también están en la elección en lo general, cada urna, cada acta deberá generar y ser garante de un resultado real y no mera estimación de buena fe ya la disección y clasificación del voto será otra cosa, toda impugnación merece una correcta calificación o sea que debe ser procesada hasta ser debidamente aclarada y confirmada, eso es simple transparencia y legalidad, garantizando una verdad absoluta qué de confianza.

En el debate de la calificación transparente de la elección ya forman parte fundamental las redes sociales en las cuales actores políticos, públicos y ciudadanos ya publican y dan constancia de inconsistencias en lo que corresponde al acopio y manejo de los votos emitidos, si bien son sufragios legales, muchos de ellos están mal capturados o mal sumados y hasta votos "fantasma", difícil creer que haya "casillas zapato".

Se presume elección de Estado, ya cantada y promovida personalmente por Andrés Manuel López Obrador al decir y promover el voto a su favor como un referéndum y mandar mensaje de que él es quien realmente está en la boleta y que Claudia era meramente una figura y nombre que lo representa, el resultado apunta a que López Obrador se considera y se asume como presidente reelecto y líder (dictador) absoluto.

Habremos de esperar el curso de la calificación, hay que evitar la descalificación, solo exigir la garantía de la transparencia y la legitimidad, ver que todo es apegado a la voluntad popular y no capricho de quien ha usado el poder para la venganza personal y política, quien ha polarizado y generado una regresión del pensamiento político, generando y fomentando la polarización social.

La limpieza de resultados podría evitar el último golpe a la democracia, a la Constitución y a la Corte misma, atropellando al INAI hasta desaparecer la transparencia como su última acción y establecer la impunidad y la corrupción como línea política del nuevo gobierno. Vale la pena preguntarnos si tras la elección... ¿Ganamos o perdimos México?

PD. La disección del voto nos adelanta que el voto inducido, comprado, voto narco y voto falso de entrada encabezan la lista.

El resultado de la elección del 2 de Junio debe llevarnos a varias reflexiones y preguntas, unas motivo de la percepción social, otras desde el punto de vista político y del comportamiento de los partidos participantes y desde luego de los participantes. Conforme avanzan los días y se aclaran las ideas, empiezan las dudas, varias, muchas diría yo; van desde el desarrollo de la elección, el comportamiento de la misma, los resultados en específico, sobre todo en lo territorial, la operación de las estructuras partidistas y de los liderazgos, de la actuación e imparcialidad del INE, del funcionamiento del PREP, etcétera, etcétera.

Habrá que esperar el desahogo del cotejar actas, resolver impugnaciones, generar confianza electoral, si bien puede no revertirse el resultado en relación a la elección presidencial, el resultado del conteo final si podría modificarla correlación de fuerzas en las Cámaras, tanto en el Congreso de la Unión como en el Senado y eso será parte de la legitimidad política que se busca tras la dudas electorales que ya generan perspicacia política y social. El debate ya está en las redes y en los comentarios y el debate del colectivo social. Garantizar transparencia electoral, garantiza gobernabilidad política que a su vez establece tranquilidad y solidez para la gobernanza una vez que se asuma el encargo de ser presidenta de México.

El INE y su presidenta están en entredicho y bajo sospecha, deberán garantizar el dar respuesta a las impugnaciones que reciban, tendrán que dar las explicaciones pertinentes ante los fallos del PREP y no nada más de captura de actas, también del proceso de recepción, transporte resguardo de actas y el conteo final tanto en lo distrital, como en los estados y municipios que también están en la elección en lo general, cada urna, cada acta deberá generar y ser garante de un resultado real y no mera estimación de buena fe ya la disección y clasificación del voto será otra cosa, toda impugnación merece una correcta calificación o sea que debe ser procesada hasta ser debidamente aclarada y confirmada, eso es simple transparencia y legalidad, garantizando una verdad absoluta qué de confianza.

En el debate de la calificación transparente de la elección ya forman parte fundamental las redes sociales en las cuales actores políticos, públicos y ciudadanos ya publican y dan constancia de inconsistencias en lo que corresponde al acopio y manejo de los votos emitidos, si bien son sufragios legales, muchos de ellos están mal capturados o mal sumados y hasta votos "fantasma", difícil creer que haya "casillas zapato".

Se presume elección de Estado, ya cantada y promovida personalmente por Andrés Manuel López Obrador al decir y promover el voto a su favor como un referéndum y mandar mensaje de que él es quien realmente está en la boleta y que Claudia era meramente una figura y nombre que lo representa, el resultado apunta a que López Obrador se considera y se asume como presidente reelecto y líder (dictador) absoluto.

Habremos de esperar el curso de la calificación, hay que evitar la descalificación, solo exigir la garantía de la transparencia y la legitimidad, ver que todo es apegado a la voluntad popular y no capricho de quien ha usado el poder para la venganza personal y política, quien ha polarizado y generado una regresión del pensamiento político, generando y fomentando la polarización social.

La limpieza de resultados podría evitar el último golpe a la democracia, a la Constitución y a la Corte misma, atropellando al INAI hasta desaparecer la transparencia como su última acción y establecer la impunidad y la corrupción como línea política del nuevo gobierno. Vale la pena preguntarnos si tras la elección... ¿Ganamos o perdimos México?

PD. La disección del voto nos adelanta que el voto inducido, comprado, voto narco y voto falso de entrada encabezan la lista.