/ lunes 28 de septiembre de 2020

Ladrón que roba a ladrón

Vergonzoso en verdad, es el saber que en el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, se roban o mutilan las prendas que ahí se resguardan para subastarlas (?).

La cloaca la abrió el ex director de dicho Instituto, Jaime Cárdenas, quien al renunciarle al Presidente de la República, le señala que lo hace por haber encontrado un sinnúmero de irregularidades y corrupción, puntualizando lo siguiente: “Contratos favorables a empresas:; encontramos al inicio de nuestra función probables irregularidades administrativas; procedimientos de valuación que no garantizan los principios del artículo 134 constitucional (mayor beneficio para el estado), mutilación de joyas, contratos favorables a empresas y no al INDEP, así como conductas de servidores públicos contrarias a las normas”.

En pero, hay que aprender a leer entre líneas y ahí dice probables irregularidades; en otras palabras, no hay certeza legal alguna de que así sean las cosas en dicho Instituto. Como quiera que sea, el golpe ya está asestado y viene siendo uno más para el gobierno de la 4T que encabeza Andrés Manuel López Obrador... callaron los cantos de las sirenas cautivadoras que oyó Ulise, hoy son gritos altisonantes de miles o millones de mexicanos que piden su salida.

Morena está en caída libre, y salvo una noticia bomba, nadie la detendrá. La improvisación y ocurrencias son las cartas de presentación de los gobiernos morenistas.

No es lo mismo ser borracho, que cantinero, reza el refrán. En pero, el Presidente no está manco y es un experto en el manejo de los tiempos políticos, seguro estoy que tiene por ahí varios ases guardados bajo la manga que irá sacando conforme avance el tiempo y lo vaya requiriendo.

La información es un arma letal y el Presidente la tiene, por lo que se hace necesaria una investigación a fondo que transparente la actividad de este Instituto para devolver al pueblo lo robado y que se determine si hay o no la corrupción que se dice por su ex director, y en su caso se siga la huella de las mutilaciones de las alhajas que se denuncia.

Tan fácil que era poner cámaras en la bóveda donde se resguardan estos valores y llevar un control estricto de quien entra y sale. Ahora bien, tampoco podemos achacar estas pillerías, en caso que fueran ciertas, a las actuales autoridades de este sexenio por no conocerse desde cuando fueron mutiladas. En cambio, se puede saber cuáles son las empresas beneficiadas a que se alude por el “ex” y quienes son los servidores públicos que se han prestado para ello, así como desenmascarar a los valuadores que se prestan a realizar sus valoraciones por debajo del precio real. Por lo antes dicho, reitero, se debe investigar a fondo y saber quién fue o quienes fueron los ladrones de estas alhajas y las empresas señaladas y los valuadores corruptos.

La 4T nos ofertó honestidad y transparencia, pues bien, es el momento de callar bocas y demostrar que “no son lo mismo” como lo reitera cada mañana el Presidente de Mexico.

Vergonzoso en verdad, es el saber que en el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, se roban o mutilan las prendas que ahí se resguardan para subastarlas (?).

La cloaca la abrió el ex director de dicho Instituto, Jaime Cárdenas, quien al renunciarle al Presidente de la República, le señala que lo hace por haber encontrado un sinnúmero de irregularidades y corrupción, puntualizando lo siguiente: “Contratos favorables a empresas:; encontramos al inicio de nuestra función probables irregularidades administrativas; procedimientos de valuación que no garantizan los principios del artículo 134 constitucional (mayor beneficio para el estado), mutilación de joyas, contratos favorables a empresas y no al INDEP, así como conductas de servidores públicos contrarias a las normas”.

En pero, hay que aprender a leer entre líneas y ahí dice probables irregularidades; en otras palabras, no hay certeza legal alguna de que así sean las cosas en dicho Instituto. Como quiera que sea, el golpe ya está asestado y viene siendo uno más para el gobierno de la 4T que encabeza Andrés Manuel López Obrador... callaron los cantos de las sirenas cautivadoras que oyó Ulise, hoy son gritos altisonantes de miles o millones de mexicanos que piden su salida.

Morena está en caída libre, y salvo una noticia bomba, nadie la detendrá. La improvisación y ocurrencias son las cartas de presentación de los gobiernos morenistas.

No es lo mismo ser borracho, que cantinero, reza el refrán. En pero, el Presidente no está manco y es un experto en el manejo de los tiempos políticos, seguro estoy que tiene por ahí varios ases guardados bajo la manga que irá sacando conforme avance el tiempo y lo vaya requiriendo.

La información es un arma letal y el Presidente la tiene, por lo que se hace necesaria una investigación a fondo que transparente la actividad de este Instituto para devolver al pueblo lo robado y que se determine si hay o no la corrupción que se dice por su ex director, y en su caso se siga la huella de las mutilaciones de las alhajas que se denuncia.

Tan fácil que era poner cámaras en la bóveda donde se resguardan estos valores y llevar un control estricto de quien entra y sale. Ahora bien, tampoco podemos achacar estas pillerías, en caso que fueran ciertas, a las actuales autoridades de este sexenio por no conocerse desde cuando fueron mutiladas. En cambio, se puede saber cuáles son las empresas beneficiadas a que se alude por el “ex” y quienes son los servidores públicos que se han prestado para ello, así como desenmascarar a los valuadores que se prestan a realizar sus valoraciones por debajo del precio real. Por lo antes dicho, reitero, se debe investigar a fondo y saber quién fue o quienes fueron los ladrones de estas alhajas y las empresas señaladas y los valuadores corruptos.

La 4T nos ofertó honestidad y transparencia, pues bien, es el momento de callar bocas y demostrar que “no son lo mismo” como lo reitera cada mañana el Presidente de Mexico.