/ miércoles 10 de abril de 2019

¡Jálalo que es pargo!

Una de las frases inspiradoras del poeta y dramaturgo irlandés Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (Oscar Wilde, pa´ los cuates) refiere que nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión, y vaya que tiene razón.

Pintar de colores múltiples los puentes elevados, distribuidores viales, banquetas, guarniciones, pasos peatonales y demás, sin duda es un gran acierto, sobre todo en el caso de los puentes, pues en definitiva lucen mejor así que con el gris opaco del cemento, que no solamente daba la impresión de una obra inacabada, sino hasta un toque tétrico.

La edición 2019 del Tianguis Turístico, que los acapulqueños y guerrerenses quisiéramos que se quedara de manera permanente como en su concepción original, tiene ahora este atractivo adicional pues transitar por la zona turística, no solamente el Bulevar de las Naciones, sino la avenida Escénica, la costera Miguel Alemán y seguramente hasta donde alcanzó el tiempo y el presupuesto, es ahora una experiencia agradable a la vista y eso hay que reconocerlo.

Evidentemente no se trata de obras de arte, ni siquiera un intento de cromática, sino una especie de arcoíris triangulado, que, sin embargo, insisto, es mucho mejor al gris sepulcral, y eso es lo que verán los miles de visitantes que con motivo del evento internacional y la temporada vacacional de Semana Santa que ya está encima, estarán entre nosotros, y que en una primera impresión seguramente pensarán: “¡Cómo ha cambiado Acapulco!”.

Leí por ahí en algún medio de comunicación que el artista plástico de Olinalá Rogelio Rendón se ofreció a pintar gratis grabados en los pilares de los puentes, similares a esas obras que realizan nuestros artesanos en las famosas cajitas de aquel municipio de la Montaña; tal vez por la premura del Tianguis no se consideró, pero creo que con un proyecto bien planeado bien podría retomarse esa propuesta a futuro.

Hay quienes dicen que la primera impresión no tiene por qué ser definitiva, pero es muy importante porque orienta los siguientes pasos. Ojalá que para quienes nos visitan el siguiente paso sea conocer y disfrutar todo lo maravilloso que ofrece nuestro destino turístico más allá de la arena, el sol y el mar. Bienvenidos a Acapulco.

Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!


Una de las frases inspiradoras del poeta y dramaturgo irlandés Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde (Oscar Wilde, pa´ los cuates) refiere que nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión, y vaya que tiene razón.

Pintar de colores múltiples los puentes elevados, distribuidores viales, banquetas, guarniciones, pasos peatonales y demás, sin duda es un gran acierto, sobre todo en el caso de los puentes, pues en definitiva lucen mejor así que con el gris opaco del cemento, que no solamente daba la impresión de una obra inacabada, sino hasta un toque tétrico.

La edición 2019 del Tianguis Turístico, que los acapulqueños y guerrerenses quisiéramos que se quedara de manera permanente como en su concepción original, tiene ahora este atractivo adicional pues transitar por la zona turística, no solamente el Bulevar de las Naciones, sino la avenida Escénica, la costera Miguel Alemán y seguramente hasta donde alcanzó el tiempo y el presupuesto, es ahora una experiencia agradable a la vista y eso hay que reconocerlo.

Evidentemente no se trata de obras de arte, ni siquiera un intento de cromática, sino una especie de arcoíris triangulado, que, sin embargo, insisto, es mucho mejor al gris sepulcral, y eso es lo que verán los miles de visitantes que con motivo del evento internacional y la temporada vacacional de Semana Santa que ya está encima, estarán entre nosotros, y que en una primera impresión seguramente pensarán: “¡Cómo ha cambiado Acapulco!”.

Leí por ahí en algún medio de comunicación que el artista plástico de Olinalá Rogelio Rendón se ofreció a pintar gratis grabados en los pilares de los puentes, similares a esas obras que realizan nuestros artesanos en las famosas cajitas de aquel municipio de la Montaña; tal vez por la premura del Tianguis no se consideró, pero creo que con un proyecto bien planeado bien podría retomarse esa propuesta a futuro.

Hay quienes dicen que la primera impresión no tiene por qué ser definitiva, pero es muy importante porque orienta los siguientes pasos. Ojalá que para quienes nos visitan el siguiente paso sea conocer y disfrutar todo lo maravilloso que ofrece nuestro destino turístico más allá de la arena, el sol y el mar. Bienvenidos a Acapulco.

Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!