/ lunes 4 de octubre de 2021

Excusas políticas

Me dejan un municipio con problemas, rezagos, abultada nómina, sin recursos para pagar el aguinaldo” , competencia el discurso de Abelina López y Norma O.Hernández en excusas en su primer discurso como autoridad municipal con el de “los 35 camiones que van a recolectar la basura vienen gratis ”(Acapulco), y“ el espectáculo me lo regalaron ”(Chilpancingo).

Las dos representan a municipios ubicados, por su número de población y emblema a la Capital del estado, Chilpancingo; y Acapulco la ventana turística más emblemática del país. Ambos ganados por el Partido Morena. Ambos serán gobernados por mujeres.

Pero ninguna de las dos escapó a presentar excusas políticas, esquemas que se repiten cada tres años en los municipios y cada seis años en los estados y el país cuando la espera es de reinventarse, de generar expectativa, pero también en muchos, acusar a sus antecesores y justificar lo que después se convierte en inacción y les persigue como justificación al final de sus periodos.

Inician bien porque generan con su estadía, tres o seis años, la confianza de la Iniciativa Privada de ser aprobadas y aprobados como dignos de crédito y de que, por lo tanto, podrán pagar lo que piden. Tanto es así que ambas para arrancar sus gestiones hicieron su presentación con ases bajo la manga y ambas con la misma excusa.

La presidenta municipal de Acapulco dijo que arribarían al puerto 35 camiones de basura que ayudarían a recoger los desechos que no pudo con la carga su antecesora, Adela Román, que salió con el desprestigio a su espalda, y que no costaría un solo centavo para las arcas municipales.

Norma O. Hernández por su parte arrancó con una pachanga en el zócalo capitalino donde, además de no cuidar los protocolos sanitarios por COVID-19, decidió dar circo con un espectáculo musical que dijo le regalaron desde la ciudad de México.

Y ahí es donde la experiencia de los años y el surrealismo que nos ha mostrado la clase política hace su entrada. desconocen la realidad del territorio que van a gobernar. Por ejemplo, el jefe politico de Morena, el que manda, decide e incide en donde sea necesario para tener mayoría, ha cumplido tres años en el gobierno y su discurso de que se acabará la corrupción el día mismo que entrara en funciones como Presidente, no ha ocurrido, y hasta se han ventilado incómodos datos para él, de la forma como familiares se han enriquecido del mismo gobierno con recursos “de cooperacha” y de asignación de “trabajos” por parentesco.

Y recuerdo: El 1 de septiembre de 1982 José López Portillo con su dicharachera frase “ya nos saquearon, no nos volverán a saquear”, cuando nacionalizó la banca y casi lleva a la bancarrota al país. "Honesta, profesional y eficaz", dijo que haría del gobierno Miguel de la Madrid y casi se pierde al no saber que hacer en la crisis de 1985. O el populismo de Luis Echeverría que quiso ser el más amado y repartió dádivas para conseguir aplausos .

Gobiernos que representarían, después de Gustavo Díaz Ordaz, el impulso de su partido y la caída de la credibilidad del mismo no solo por no cumplir con sus compromisos, sino de intentar llevar al país a una autocracia donde se generaron difíciles condiciones para la nación y donde vimos cercenar libertades de protesta y de prensa, como el “halconazo”, el golpe al periódico Excelsior, que finalmente los sepultó y nos mostró que sus frases son mas bien dichos para ganar aplausos e intentar esconder la flaqueza de la dirección de sus proyectos .

Por eso nos sorprende no escuchar un discurso de empoderamiento femenino en dos mujeres de poder, sino un discurso masculino que termina escondiendo entendimientos en lo oscuro. Ojalá me equivoque. ¿Surrealismo?

Me dejan un municipio con problemas, rezagos, abultada nómina, sin recursos para pagar el aguinaldo” , competencia el discurso de Abelina López y Norma O.Hernández en excusas en su primer discurso como autoridad municipal con el de “los 35 camiones que van a recolectar la basura vienen gratis ”(Acapulco), y“ el espectáculo me lo regalaron ”(Chilpancingo).

Las dos representan a municipios ubicados, por su número de población y emblema a la Capital del estado, Chilpancingo; y Acapulco la ventana turística más emblemática del país. Ambos ganados por el Partido Morena. Ambos serán gobernados por mujeres.

Pero ninguna de las dos escapó a presentar excusas políticas, esquemas que se repiten cada tres años en los municipios y cada seis años en los estados y el país cuando la espera es de reinventarse, de generar expectativa, pero también en muchos, acusar a sus antecesores y justificar lo que después se convierte en inacción y les persigue como justificación al final de sus periodos.

Inician bien porque generan con su estadía, tres o seis años, la confianza de la Iniciativa Privada de ser aprobadas y aprobados como dignos de crédito y de que, por lo tanto, podrán pagar lo que piden. Tanto es así que ambas para arrancar sus gestiones hicieron su presentación con ases bajo la manga y ambas con la misma excusa.

La presidenta municipal de Acapulco dijo que arribarían al puerto 35 camiones de basura que ayudarían a recoger los desechos que no pudo con la carga su antecesora, Adela Román, que salió con el desprestigio a su espalda, y que no costaría un solo centavo para las arcas municipales.

Norma O. Hernández por su parte arrancó con una pachanga en el zócalo capitalino donde, además de no cuidar los protocolos sanitarios por COVID-19, decidió dar circo con un espectáculo musical que dijo le regalaron desde la ciudad de México.

Y ahí es donde la experiencia de los años y el surrealismo que nos ha mostrado la clase política hace su entrada. desconocen la realidad del territorio que van a gobernar. Por ejemplo, el jefe politico de Morena, el que manda, decide e incide en donde sea necesario para tener mayoría, ha cumplido tres años en el gobierno y su discurso de que se acabará la corrupción el día mismo que entrara en funciones como Presidente, no ha ocurrido, y hasta se han ventilado incómodos datos para él, de la forma como familiares se han enriquecido del mismo gobierno con recursos “de cooperacha” y de asignación de “trabajos” por parentesco.

Y recuerdo: El 1 de septiembre de 1982 José López Portillo con su dicharachera frase “ya nos saquearon, no nos volverán a saquear”, cuando nacionalizó la banca y casi lleva a la bancarrota al país. "Honesta, profesional y eficaz", dijo que haría del gobierno Miguel de la Madrid y casi se pierde al no saber que hacer en la crisis de 1985. O el populismo de Luis Echeverría que quiso ser el más amado y repartió dádivas para conseguir aplausos .

Gobiernos que representarían, después de Gustavo Díaz Ordaz, el impulso de su partido y la caída de la credibilidad del mismo no solo por no cumplir con sus compromisos, sino de intentar llevar al país a una autocracia donde se generaron difíciles condiciones para la nación y donde vimos cercenar libertades de protesta y de prensa, como el “halconazo”, el golpe al periódico Excelsior, que finalmente los sepultó y nos mostró que sus frases son mas bien dichos para ganar aplausos e intentar esconder la flaqueza de la dirección de sus proyectos .

Por eso nos sorprende no escuchar un discurso de empoderamiento femenino en dos mujeres de poder, sino un discurso masculino que termina escondiendo entendimientos en lo oscuro. Ojalá me equivoque. ¿Surrealismo?