/ martes 11 de agosto de 2020

Día Internacional de la Juventud en tiempos de pandemia

El 12 de agosto de cada año, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas decretó conmemorar el Día Internacional de la Juventud, tratándose de una interesante oportunidad para reflexionar en torno al papel que ejercen los jóvenes dentro de la sociedad; particularmente, como uno de los motores que impulsa el desarrollo social y el crecimiento económico.

Sin embargo, también es menester aludir a los desafíos y problemas a los que millones de jóvenes se enfrentan diariamente, en el terreno social, académico y laboral.

Justo es señalar que la actual coyuntura sanitaria y económica ha dejado a su paso un considerable cúmulo de afectaciones a diversos sectores poblacionales, principalmente al de los jóvenes que es uno de los más relevantes para transformar a nuestro país.

En este tenor, de acuerdo con registros del Instituto Mexicano del Seguro Social entre marzo y mayo, cada 21 segundos un joven perdió su trabajo, traduciéndose en más de 386 mil los empleos extinguidos.

A nivel internacional, la Organización Internacional del Trabajo ha estimado que más del 17% de los jóvenes en el mundo perdió su empleo desde el comienzo de la pandemia, mientras que quienes siguen empleados han reducido 23% de sus horas de trabajo.

Cabe señalar que tan sólo en Acapulco quedaron sin fuente de trabajo más de diez mil jóvenes, según datos oficiales del Instituto Municipal de la Juventud.

A esta compleja situación hay que sumar que los jóvenes son el segmento laboral más afectado en materia laboral, ya que más del 50 por ciento no cuenta con seguridad social y el 63 por ciento no tiene un contrato estable, por lo que también se convierten en el sector más vulnerable ante situaciones extraordinarias como la que se presenta.

A pesar de tales adversidades, en los jóvenes se encuentra la palanca de desarrollo que no debe ser descuidada ni abandonada, al ser actores fundamentales en tiempos de crisis como la que se vive a raíz de la pandemia del Covid-19.

La juventud mexicana no requiere de promesas ilusorias ni políticas asistencialistas y demagógicas que poco resuelven la naturaleza de las problemáticas, ya que en poco tiempo ha quedado claro lo costoso y poco eficaz que ha resultado el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, donde en su primer año de funcionamiento sólo el 2.2% de los becarios consiguió trabajo gracias a esta medida.

Reza un proverbio “dale a un hombre un pescado y lo alimentarás por un día. Enséñale a pescar y lo alimentarás para toda la vida”. Por ello, lo que verdaderamente necesita la juventud mexicana es el más alto compromiso y eficiencia del gobierno federal, para que direccione los recursos necesarios a los proyectos que entiendan y atiendan la endeble coyuntura social y económica, ofreciendo más que simples entregas temporáneas de recursos.

Sin duda alguna, nos encontramos en una situación adversa, donde los jóvenes son uno de los grupos sociales con mayores afectaciones, y nuestra labor como sociedad consiste en no dejarlos solos pues son el futuro de nuestro país.

*Senador de la República

@manuelanorve

El 12 de agosto de cada año, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas decretó conmemorar el Día Internacional de la Juventud, tratándose de una interesante oportunidad para reflexionar en torno al papel que ejercen los jóvenes dentro de la sociedad; particularmente, como uno de los motores que impulsa el desarrollo social y el crecimiento económico.

Sin embargo, también es menester aludir a los desafíos y problemas a los que millones de jóvenes se enfrentan diariamente, en el terreno social, académico y laboral.

Justo es señalar que la actual coyuntura sanitaria y económica ha dejado a su paso un considerable cúmulo de afectaciones a diversos sectores poblacionales, principalmente al de los jóvenes que es uno de los más relevantes para transformar a nuestro país.

En este tenor, de acuerdo con registros del Instituto Mexicano del Seguro Social entre marzo y mayo, cada 21 segundos un joven perdió su trabajo, traduciéndose en más de 386 mil los empleos extinguidos.

A nivel internacional, la Organización Internacional del Trabajo ha estimado que más del 17% de los jóvenes en el mundo perdió su empleo desde el comienzo de la pandemia, mientras que quienes siguen empleados han reducido 23% de sus horas de trabajo.

Cabe señalar que tan sólo en Acapulco quedaron sin fuente de trabajo más de diez mil jóvenes, según datos oficiales del Instituto Municipal de la Juventud.

A esta compleja situación hay que sumar que los jóvenes son el segmento laboral más afectado en materia laboral, ya que más del 50 por ciento no cuenta con seguridad social y el 63 por ciento no tiene un contrato estable, por lo que también se convierten en el sector más vulnerable ante situaciones extraordinarias como la que se presenta.

A pesar de tales adversidades, en los jóvenes se encuentra la palanca de desarrollo que no debe ser descuidada ni abandonada, al ser actores fundamentales en tiempos de crisis como la que se vive a raíz de la pandemia del Covid-19.

La juventud mexicana no requiere de promesas ilusorias ni políticas asistencialistas y demagógicas que poco resuelven la naturaleza de las problemáticas, ya que en poco tiempo ha quedado claro lo costoso y poco eficaz que ha resultado el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, donde en su primer año de funcionamiento sólo el 2.2% de los becarios consiguió trabajo gracias a esta medida.

Reza un proverbio “dale a un hombre un pescado y lo alimentarás por un día. Enséñale a pescar y lo alimentarás para toda la vida”. Por ello, lo que verdaderamente necesita la juventud mexicana es el más alto compromiso y eficiencia del gobierno federal, para que direccione los recursos necesarios a los proyectos que entiendan y atiendan la endeble coyuntura social y económica, ofreciendo más que simples entregas temporáneas de recursos.

Sin duda alguna, nos encontramos en una situación adversa, donde los jóvenes son uno de los grupos sociales con mayores afectaciones, y nuestra labor como sociedad consiste en no dejarlos solos pues son el futuro de nuestro país.

*Senador de la República

@manuelanorve