/ domingo 20 de marzo de 2022

Chiepetlán 532 años

El sonido agudo del caracol cruza el aire, las y los danzantes golpean con los pies el suelo, el polvo se levanta mientras la gran columna de peregrinos avanza serpenteando Chiepetlán para subir al cerro de Ayacahuite, ahí donde se ofrendará a la energía de Xipe Tótec, el dios desollado, o el dios descarnado.

Las autoridades municipales han cruzado el umbral de la iglesia de San Miguel Chiepetlán. Ahí en nahua, el Xipe, el principal acompañado de las autoridades de la comunidad, entregan el estandarte al Edil, la primera autoridad indígena de la región, Edilberto Solano.

Las saumadoras impregnan el lugar con copal, y sauman a las autoridades. Los señores jaguares emiten un sonido agudo, los penachos se agitan, la ceremonia de la fecundidad ha iniciado.

Es marzo, el preámbulo de la primavera, el ascenso inicia. El caballero jaguar dirige la ceremonia, es el Tlacaxipehualiztli primero en la consagración de los alimentos que habrán de fecundar la tierra al despojarse de sus pieles, emulando la conmemoración del desollamiento de Xipe Tótec, despojarse de su piel para alimentar a la humanidad.

Iniciamos el ascenso, en una cita general desde el monumento a los jaguares, los estandartes pesan, como pesan las responsabilidades, el sol cae a plomo y no hay viento que refresque. El invierno está por partir e iniciar el ciclo de la renovación, en el mismo lapso que el catolicismo celebra la cuaresma y el judaísmo la pascua.

En la cosmogonía nahua, aquí, en Chiepetlán, en 1490 se instauró la sede de la celebración a uno de los cuatro creadores de la cultura azteca, Xipe Tótec es también conocido como Tlatlahuqui Tezcatlipoca. Es el Tezcatlipoca rojo, unido a sus hermanos Quetzalcóatl, Tezcatlipoca blanco; Huitzilopochtli, Tezcatlipoca azul; y Tezcatlipoca negro.

XipeTótec es considerado uno de los principales dioses de la época prehispánica, Chiepetlán representó el centro de civilización Mexica.

Una cruz blanca sobre un altar de tres niveles recibe a los danzantes mexicas. El sonido del teponaxtle se une al sonido de los caracoles, al sonido de los tambores y las trompetas y el sonido de los chicahuaztli, sonajas que también se muestra en el estandarte y que fue usado para llamar a la lluvia. Inicia la otra ceremonia, los danzantes cercan un círculo, nadie puede ingresar, es la ofrenda al pie de la cruz, es la renovación, es el inicio de la nueva piel, la fecundidad, la primavera despunta, el nuevo ciclo inicia.





El sonido agudo del caracol cruza el aire, las y los danzantes golpean con los pies el suelo, el polvo se levanta mientras la gran columna de peregrinos avanza serpenteando Chiepetlán para subir al cerro de Ayacahuite, ahí donde se ofrendará a la energía de Xipe Tótec, el dios desollado, o el dios descarnado.

Las autoridades municipales han cruzado el umbral de la iglesia de San Miguel Chiepetlán. Ahí en nahua, el Xipe, el principal acompañado de las autoridades de la comunidad, entregan el estandarte al Edil, la primera autoridad indígena de la región, Edilberto Solano.

Las saumadoras impregnan el lugar con copal, y sauman a las autoridades. Los señores jaguares emiten un sonido agudo, los penachos se agitan, la ceremonia de la fecundidad ha iniciado.

Es marzo, el preámbulo de la primavera, el ascenso inicia. El caballero jaguar dirige la ceremonia, es el Tlacaxipehualiztli primero en la consagración de los alimentos que habrán de fecundar la tierra al despojarse de sus pieles, emulando la conmemoración del desollamiento de Xipe Tótec, despojarse de su piel para alimentar a la humanidad.

Iniciamos el ascenso, en una cita general desde el monumento a los jaguares, los estandartes pesan, como pesan las responsabilidades, el sol cae a plomo y no hay viento que refresque. El invierno está por partir e iniciar el ciclo de la renovación, en el mismo lapso que el catolicismo celebra la cuaresma y el judaísmo la pascua.

En la cosmogonía nahua, aquí, en Chiepetlán, en 1490 se instauró la sede de la celebración a uno de los cuatro creadores de la cultura azteca, Xipe Tótec es también conocido como Tlatlahuqui Tezcatlipoca. Es el Tezcatlipoca rojo, unido a sus hermanos Quetzalcóatl, Tezcatlipoca blanco; Huitzilopochtli, Tezcatlipoca azul; y Tezcatlipoca negro.

XipeTótec es considerado uno de los principales dioses de la época prehispánica, Chiepetlán representó el centro de civilización Mexica.

Una cruz blanca sobre un altar de tres niveles recibe a los danzantes mexicas. El sonido del teponaxtle se une al sonido de los caracoles, al sonido de los tambores y las trompetas y el sonido de los chicahuaztli, sonajas que también se muestra en el estandarte y que fue usado para llamar a la lluvia. Inicia la otra ceremonia, los danzantes cercan un círculo, nadie puede ingresar, es la ofrenda al pie de la cruz, es la renovación, es el inicio de la nueva piel, la fecundidad, la primavera despunta, el nuevo ciclo inicia.





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