/ lunes 17 de septiembre de 2018

Agua, jabón y cloro para Acapulco

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció un programa para detonar el desarrollo en 15 ciudades fronterizas, del centro y sureste del país, con altos índices de marginación y violencia.

Las ciudades incluidas son: San Luis Río Colorado, Sonora; Tijuana, Baja California; Matamoros, Tamaulipas; Acuña, Coahuila; Juárez, Chihuahua, en la frontera norte.

En el Valle de México y Zona Metropolitana: Nicolás Romero, Chimalhuacán, Texcoco, Chalco y Cuautitlán Izcalli. En cuanto a las ciudades turísticas se considera a Acapulco, Guerrero; Los Cabos, Baja California Sur; Bahía de Banderas, Nayarit; Puerto Vallarta, Jalisco y Solidaridad, Quintana Roo. A dicho plan de desarrollo urbano y vivienda se destinarán 10 mil millones de pesos.

El presidente planteó ese programa a 12 gobernadores -incluido el de Guerrero, Héctor Astudillo Flores-, con los que se reunió la semana pasada, y les dijo que, en el caso de las ciudades turísticas, se busca reducir las brechas de desigualdad.

Lo que se sabe de acuerdo a comentarios de Román Meyer, propuesto para dirigir la Sedatu en el próximo gobierno, es que el plan busca dar soluciones a las necesidades de las zonas marginadas de las metrópolis mexicanas, tomando en cuenta la carencia de infraestructura básica, espacio público, servicios urbanos de calidad; acciones de vivienda en su gran mayoría son cuestiones de mejoramiento o ampliación y si se requiere en algunos casos sustitución; y en dar certeza jurídica a la propiedad; también“se articulan estrategias de reducir la violencia y para mejorar el entorno urbano de la población con mayores carencias”.

Se toma en cuenta el grado de marginación y el índice de entorno urbano (que está compuesto de banquetas, luminarias, servicios básicos, drenaje, luz, agua potable, alumbrado público, acceso peatonal, infraestructura, movilidad urbana y servicios).

Los programas se van a trabajar con los gobernadores y presidentes municipales, para ver de qué forma ellos puedan sumar más aportaciones y así tener una “bolsa más grande” para las intervenciones.

En el caso de Acapulco le corresponden 650 mdp, sin embargo, se sabe que el plan estará listo hasta finales del 2019, para que les dé tiempo de todo el proceso, desde hacer el diagnóstico y estudios y de conformar los programas de forma más detallada para cada polígono a intervenir, luego lanzar las licitaciones para seguir con la construcción de los equipamientos y servicios.

Es decir, si bien nos va, las acciones concretas se estarían iniciando en el primer semestre del 2020. Sí, un año antes de las elecciones intermedias del 2021.

No piense mal, amigo lector.

Mientras tanto, agua, jabón y cloro para mantener limpia la ciudad, que es por donde debemos empezar, ya que no hay para más (bueno, sí hay dinero, pero mal administrado), ante los deficientes servicios municipales de alumbrado público, recolección de basura, suministro de agua clorada, bacheo, imagen urbana y una inexistente policía para prevenir los delitos, que son las necesidades básicas que demanda la ciudadanía.

Así de sencillo y sin tanta alharaca. Por supuesto, ya con el cronómetro en contra, de tener el próximo año el compromiso en ser Acapulco la sede del Tianguis Turístico. Claro, ya constituidos los subcomités a cargo de la organización operativa del evento.

tic...tac...tic...tac…

P.D. Como dicen los rancheros: “A caballo dado no se le ve el diente”. ¡Vengan los 650 mdp, de algo servirán!

P.D. 1 No veo en los 25 proyectos estratégicos de AMLO, las Zonas Económicas Especiales y Puerto Unión, entre Guerrero y Michoacán, mientras en el Sureste, el proyecto del Tren Maya avanza, ya con proyecto ejecutivo y mezcla de recursos, incluida la inversión extranjera, pasando por Tabasco y Chiapas.

P.D. 2 En política no hay coincidencias. Como siempre, usted tiene la mejor opinión.

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, anunció un programa para detonar el desarrollo en 15 ciudades fronterizas, del centro y sureste del país, con altos índices de marginación y violencia.

Las ciudades incluidas son: San Luis Río Colorado, Sonora; Tijuana, Baja California; Matamoros, Tamaulipas; Acuña, Coahuila; Juárez, Chihuahua, en la frontera norte.

En el Valle de México y Zona Metropolitana: Nicolás Romero, Chimalhuacán, Texcoco, Chalco y Cuautitlán Izcalli. En cuanto a las ciudades turísticas se considera a Acapulco, Guerrero; Los Cabos, Baja California Sur; Bahía de Banderas, Nayarit; Puerto Vallarta, Jalisco y Solidaridad, Quintana Roo. A dicho plan de desarrollo urbano y vivienda se destinarán 10 mil millones de pesos.

El presidente planteó ese programa a 12 gobernadores -incluido el de Guerrero, Héctor Astudillo Flores-, con los que se reunió la semana pasada, y les dijo que, en el caso de las ciudades turísticas, se busca reducir las brechas de desigualdad.

Lo que se sabe de acuerdo a comentarios de Román Meyer, propuesto para dirigir la Sedatu en el próximo gobierno, es que el plan busca dar soluciones a las necesidades de las zonas marginadas de las metrópolis mexicanas, tomando en cuenta la carencia de infraestructura básica, espacio público, servicios urbanos de calidad; acciones de vivienda en su gran mayoría son cuestiones de mejoramiento o ampliación y si se requiere en algunos casos sustitución; y en dar certeza jurídica a la propiedad; también“se articulan estrategias de reducir la violencia y para mejorar el entorno urbano de la población con mayores carencias”.

Se toma en cuenta el grado de marginación y el índice de entorno urbano (que está compuesto de banquetas, luminarias, servicios básicos, drenaje, luz, agua potable, alumbrado público, acceso peatonal, infraestructura, movilidad urbana y servicios).

Los programas se van a trabajar con los gobernadores y presidentes municipales, para ver de qué forma ellos puedan sumar más aportaciones y así tener una “bolsa más grande” para las intervenciones.

En el caso de Acapulco le corresponden 650 mdp, sin embargo, se sabe que el plan estará listo hasta finales del 2019, para que les dé tiempo de todo el proceso, desde hacer el diagnóstico y estudios y de conformar los programas de forma más detallada para cada polígono a intervenir, luego lanzar las licitaciones para seguir con la construcción de los equipamientos y servicios.

Es decir, si bien nos va, las acciones concretas se estarían iniciando en el primer semestre del 2020. Sí, un año antes de las elecciones intermedias del 2021.

No piense mal, amigo lector.

Mientras tanto, agua, jabón y cloro para mantener limpia la ciudad, que es por donde debemos empezar, ya que no hay para más (bueno, sí hay dinero, pero mal administrado), ante los deficientes servicios municipales de alumbrado público, recolección de basura, suministro de agua clorada, bacheo, imagen urbana y una inexistente policía para prevenir los delitos, que son las necesidades básicas que demanda la ciudadanía.

Así de sencillo y sin tanta alharaca. Por supuesto, ya con el cronómetro en contra, de tener el próximo año el compromiso en ser Acapulco la sede del Tianguis Turístico. Claro, ya constituidos los subcomités a cargo de la organización operativa del evento.

tic...tac...tic...tac…

P.D. Como dicen los rancheros: “A caballo dado no se le ve el diente”. ¡Vengan los 650 mdp, de algo servirán!

P.D. 1 No veo en los 25 proyectos estratégicos de AMLO, las Zonas Económicas Especiales y Puerto Unión, entre Guerrero y Michoacán, mientras en el Sureste, el proyecto del Tren Maya avanza, ya con proyecto ejecutivo y mezcla de recursos, incluida la inversión extranjera, pasando por Tabasco y Chiapas.

P.D. 2 En política no hay coincidencias. Como siempre, usted tiene la mejor opinión.